miércoles, 29 de junio de 2011

Congruencia, respeto y ejemplos

Hoy reflexiono con el error garrafal de los seleccionados sub 22 y sus putas. En primera, son ejemplo de muchos niños, no les cae el veinte que los chiquitos los ven y aprenden de ellos. Sobre todo de los futbolistas, y todo aquél que se dedique a los deportes, pesan mucho en chavos de bien. Insisto, eso no debería de ocurrir. ¿Qué falta, qué pasa? Mal manejo de la fama, inconsciencia, falta de valores, educación. Si es eso, hay que corregirlo. Urge.

Segundo tienen un compromiso con el país, los rige un reglamento, espérenme… LOS RIGE un reglamento que DEBEN respetar. ¡Si no lo van a respetar, que se larguen! Y ahí sí, que vayan y se dediquen a hacer lo que quieran. Les pagan por ganar partidos de futbol, no por tener sexo. Y llevan a una nación, la representan y si ellos no se respetan, profesionalmente, ¿cómo vana respetar a su país, cómo harán para que los demás respeten lo que representan?

Una vez me dijeron, primero lo que deja y luego lo que apendeja. Y para que lo entendieran, debieron suspenderlos ¡3 años, o más y una multa mucho más pesada que 50 mil pesos!

Y lamentablemente, mientras ídolos del futbol, y muchos más, no se pongan las pilas, y les caiga el veinte de que son ejemplos, las cosas sólo prometen empeorar. Y hay que pensarle, porque, quienes defienden este tipo de acciones, están sentenciando su futuro, a ser tratados por barbajanes sin respeto alguno por nada.

Y los que han dicho, mejor con putas que jotos, y pendejadas que sólo se remiten a lo sexual, sólo dejan de lado su capacidad intelectual y predomina que son animales, incapaces de razonar en las cosas de bien y no merecen una sociedad de respeto, evolucionada y consciente.

Y pienso, por qué sí, defendemos lo político, pero para esto nos sale el macho y predomina lo irracional, sepan que quien lo hace, pierden toda credibilidad y respeto, por las causas y movimientos que se defienden.

Hay que ser congruentes.

martes, 21 de junio de 2011

Abuso Sexual Infantil

¡Tengo mucho que decir, y no sé cómo empezar!

El domingo en la noche, me tocó ver en una red, que considero inteligente, creadora de contenidos, cuentas de y pro pedofilia, pederastia, etcétera. En ese momento, realmente pensé en cerrar mi cuenta. Nunca pensé ver ese tipo de cosas. Independientemente de los mecanismos para reportar y llegar a una solución para todos, yo reviví una situación, conocida por algunas personas, desconocida para otras.

Abuso sexual infantil. Ver esas fotitos, niños drogados y lo puedes saber por la mirada, por las pupilas, son como una lanza ardiendo, que sólo puede pasar y lastimar a quien lo ha vivido. A veces trato el tema, lo expongo con un par de comentarios, tuits, y referencias en este mismo blog, pero es una de las pocas cosas de mi vida, en las que siendo brutalmente honesta el diagnóstico esta como prueba no superada.

Todavía duele, todavía hay resentimiento, no importa cuántas terapias existan, ni cuántos libros se lean. Ser parte de las estadísticas te incapacita para tomar un papel más activo. Sí, si es incapacitante, el dolor de que otro viva lo que tú viviste, perdura. Hay quien sólo lo condena, otros lo guardan para siempre, otros se vuelven victimarios, unos viven infelices en su sexualidad, pero nadie realmente, que lo haya vivido se atreve a hablar.

¿Qué me mueve a hacerlo?

Generalmente son los padres, familia de la víctima quienes se mueven, tratan de formar asociaciones, crear conciencia, buscan ayuda, psicólogos, negocian, buscan justicia. Pero uno, se calla. Es un dolor silencioso, enorme, de heridas múltiples, te roban la infancia, te quitan la inocencia y te despiertan a una sexualidad que debe dormir por más tiempo.

Yo lo viví de los 6 a los 8 años. Desperté brutalmente a la realidad, cuando mi padre me dio un libro sobre sexualidad. Ahí supe lo que me había pasado. Nunca fui sobrina favorita, ni niña linda… fui su juguete sexual. A partir de ahí empezó mi educación sexual, pero también mi crisis personal.

Todo lo callé hasta los 22 años. Cuando finalmente lo pude abrir. Quizá lo hubiera hecho antes, si mi padre no me hubiera dicho, si te hacen algo me dices y los mato. Cómo mi padre iba a matar a su hermano. Y sólo lo callé. Esa parte... ¡duele mucho!

La única vez que hablé en público de ello, fue en una Jornada, y entre tantos jóvenes, descubrí que no era la única víctima de abuso sexual infantil. ¡Descubrí que éramos muchos! Supe que en la familia, es donde más sucede y que a mí me pasó con un tío, pero había niños que les pasa con sus padres, con hermanos, con abuelos... historias espeluznantes.

Y a veces pienso, mi historia comparada con otras, no es nada, por la violencia. A mí me lo disfrazaron de, “eres la sobrina favorita, los tíos queremos a las sobrinas”, y ahora esos engaños duelen en toda mi vida.

Y no es que por menos sea permisible, o por más condenable. Todo ello es despreciable. Sea familia, iglesia, sea quien sea. Y yo todavía no descubro la manera de evitar que esto siga sucediendo. Y me duele, me desespera, me siento incapaz, frustrada. Por no poder hacer nada. Quizá compartirlo puede ayudar, pero no me siento tan fuerte para estar con un público y abrirlo. Y tampoco es fácil escribirlo.

A lo más que he llegado, y en esa ocasión pedí anonimato, pude compartir en radio mi experiencia, pero fue muy breve y lloré. ¡Pero sé que no me escucho todo el mundo! Y en ese momento decía que era básico buscar apoyo en la fe, practicar una religión, encontrar apoyos en la lectura, buscar atención con un especialista, escribir en una libreta lo más que se pudiera todas esas emociones y canalizar esas experiencias para ayudar a los demás sin pensar que si te lo hacen, lo tienes que hacer. ¡En un punto esa cadena de víctimas-victimarios debe de terminar! Como me decía una persona en twitter, infancia no es destino.

Así como verlos morir no es suficiente para regresar la vida en dónde estaba. Al menos la mía, a los 6 años, cuando aún era una bebé, ¡Que niña ni que nada! ¿Qué sabes a los 6 años, cuando tienes que estar jugando! ¿Qué necesidad de despertar a la sexualidad a esa edad, para todo hay tiempo y cada etapa debe de llegar en su momento!

A veces quisiera ir a hablar a escuelas, pero sé que no podría. ¡Y por ahí podríamos hacer más! Sin embargo yo no me atrevo, ¡qué diría un niño de una señora llorando hablando de sólo Dios sabe qué! Ahí entra la importancia de los padres, de informarse en todo, hay que terminar con el analfabetismo sexual, con los tabúes que han dejado más heridos en batalla que la Segunda Guerra Mundial, y dejar de jugar a que los mal informados despisten a los ingenuos, para tener una vida plena.

Por ahora al único pequeñito al que le puedo decir qué hacer, cómo defenderse, es a mi hijo, le doy confianza, el sabe que nadie mayor debe tocarlo, le inculco confianza, conciencia. Es lo único que puedo hacer por ahora. Sé cómo sobreviví, cómo lo tapó mi mente por años para poder seguir... pero también sé que nadie puede regresar a la inocencia después de una experiencia así, y nadie tiene derecho a robarle a un niño su derecho a ser niño.

Y por lo demás, la vida sigue, con y sin dolor, con lo que tengas, y no sé si lo he logrado, no sé si lo lograré y darle a mi vida otra oportunidad para recomenzar de nuevo.

domingo, 19 de junio de 2011

100 Días

Tomado de un correo electrónico.


Cuentan que había una vez un rey muy apuesto que estaba buscando esposa. Por su palacio pasaron todas las mujeres más hermosas del reino y de otros más lejanos; muchas le ofrecían además de su belleza y encantos muchas riquezas, pero ninguna lo satisfacía tanto como para convertirse en su reina.

Cierto día llegó una mendiga al palacio de este rey y con mucha lucha consiguió una audiencia.

"No tengo nada material que ofrecerte; solo puedo darte el gran amor que siento por ti" le dijo al rey "puedo hacer algo para demostrarte ese amor".

Esto despertó la curiosidad del rey, quien le pidió que le dijera que sería eso que podía hacer."Pasaré 100 días en tu balcón, sin comer ni beber nada, expuesta a la lluvia, al sereno, al sol y al frío de la noche. Si puedo soportar estos 100 días, entonces me convertirás en tu esposa".

El rey, sorprendido más que conmovido, aceptó el reto. Le dijo "acepto". Si una mujer puede hacer todo esto por mí, es digna de ser mi esposa". Dicho esto, la mujer empezó su sacrificio.

Empezaron a pasar los días y la mujer valientemente soportaba las peores tempestades... muchas veces sentía que desfallecía del hambre y el frío, pero la alentaba imaginarse finalmente al lado de su gran amor. De vez en cuando el rey asomaba la cara desde la comodidad de su habitación para verla y le hacía señas de aliento con el pulgar.

Así fue pasando el tiempo... 20 días...50... la gente del reino estaba feliz, pues pensaban "por fin tendremos una reina!!"... 90 días... y el rey continuaba asomando su cabeza de vez el cuando para ver los progresos de la mujer. "esta mujer es increíble" pensaba para si mismo y volvía a darle alientos con señas.

Al fin llegó el día 99 y todo el pueblo empezó a reunirse en las afueras del palacio para ver el momento en que aquélla mendiga se convertiría en esposa del rey. Fueron contando las horas... a las 12 de la noche de ese día tendrían reina!! ... la pobre mujer estaba muy desmejorada; había enflaquecido mucho y contraído enfermedades.

Entonces sucedió que: a las 11:00 de la noche de aquél día 99, faltando a penas una hora para que llegara el día 100, la valiente mujer se rindió... y decidió retirarse de aquel palacio. Dio una triste mirada al sorprendido rey y sin decir ni media palabra se marchó.

La gente estaba conmocionada!! Nadie podía entender por qué aquella valiente mujer se había rendido faltando tan solo 1 hora para ver sus sueños convertirse en realidad!! Había soportado tanto!!

Al llegar a su casa, su padre se había enterado ya de lo ocurrido. Le preguntó: "por qué te rendiste a tan solo instantes de ser la reina?" y ante su asombro ella respondió: "Estuve 99 días y 23 horas en su balcón, soportando todo tipo de calamidades y no fue capaz de liberarme de ese sacrificio. Me veía padecer y solo me alentaba a continuar, sin mostrar siquiera un poco de piedad ante mi sufrimiento. Esperé todo este tiempo un atisbo de bondad y consideración que nunca llegaron.

Entonces entendí que: una persona tan egoísta, desconsiderada y ciega, que solo piensa en sí misma, no merece mi amor.

Moraleja

Cuando ames a alguien y sientas que para mantener a esa persona a tu lado tienes que sufrir, sacrificar tu esencia y hasta rogar... aunque te duela, retírate. Y no tanto porque las cosas se tornen difíciles, sino porque quien no te haga sentir valorado(a), quien no sea capaz de dar lo mismo que tu, quien no pueda establecer el mismo compromiso, la misma entrega... simplemente NO TE MERECE

viernes, 10 de junio de 2011

¿Identificación o un instrumento para la democracia?

Texto publicado en http://todos.estanreprobados.com/ el 9 de junio de 2011



Desde los 18 años, más por obligación que por convencimiento, los jóvenes mexicanos son bombardeados con publicidad e información, sobre los beneficios de tramitar su credencial de elector. Uno de los puntos para convencerlos es la maravillosa característica de servir como único documento oficial de identificación mexicana universal.


Recientemente he pensado mucho que en esta parte, instituciones y gobierno, han sido muy irresponsables, especialmente al promoverla. Sí, es bueno tener un documento de identificación oficial, pero en el propósito y función que tiene la credencial del IFE, las invitaciones se quedan cortas. Nadie les enseña a estos muchachos, recién integrados al grupo de la mayoría de edad, que este documento, así como da beneficios, genera una serie de responsabilidades y compromisos sociales, que se deben tomar muy en serio.

El año pasado que extravié mi credencial de elector, me pedían más papeles que cuando tramitas un crédito hipotecario. Dos testigos con credencial de elector, su acta de nacimiento, una credencial con fotografía mía, mi acta de nacimiento, y no recuerdo qué más… no puedo decirles lo chocante que resultó el trámite.

Cuando pregunté el por qué de tanto papeleo, me dijeron que se debía a que, en el sector, habían encontrado a una señora que tenía 10 IFEs, sí, la misma persona con 10 credenciales diferentes. Para qué querría doña zutanita todos esos documentos… ¿Me ayudan a sospechar juntos? Votos, despensas, favores… ¡Y síganle por favor!

Después de esto, no fui capaz de molestarme con el funcionario, no puedes cuando las personas gandallas, irresponsables, mala sangre… y no sé qué más calificativos adjudicar a quienes, desde luego, dediqué mi infinita molestia, pues, lejos de usar la IFE como herramienta de identificación y compromiso democrático, la usan para lucrar con ellas, ¡persiguiendo un beneficio extraordinario y demostrar que son enormemente despreciables!

Como joven, sólo ves el beneficio de tener una identificación, y tardas un rato en que los asuntos políticos te interesen lo suficiente, para que le des el valor que se merece; y ni hablar de la responsabilidad de asumir el compromiso que adquieres al tramitarla.

Por eso hoy pregunto, a ti ¿Cuánto te interesa la credencial de elector?

Nos quejamos que los diputados esto, que el país lo otro, que el secretario de hacienda ya dijo una barbaridad, ¿Y tú qué importancia le das a tu IFE? ¿Te ocupas de promover su uso real, le enseñas a tus hijos a ser responsables con ella?

Si queremos que las cosas empiecen a cambiar, si queremos hacer de los políticos mexicanos, seres humanos responsables con sus compromisos, empecemos nosotros, abrazando los nuestros y cumpliendo cabalmente con ellos.

Por lo demás #TodosEstanReprobados

domingo, 5 de junio de 2011

Una campaña de conciencia ciudadana

Texto publicado en http://todos.estanreprobados.com/ el 3 de junio de 2011

Todos sabemos que las campañas de los candidatos a puestos de elección popular, son un show. Los histriones más notables, se pueden encontrar en una tarima de un mitin en campaña electoral, atascados de demagogia, sin un plan concienzudo, concreto, con base en egresos/ingresos, y de dónde van a salir los recursos para sus promesas de campaña, y qué se piensa hacer para cubrir las necesidades extraordinarias de una entidad.

Estas campañas se hicieron para convencer a los votantes, y ningún candidato se ha tomado la molestia de ser, en primer lugar el mejor candidato, preparado y consciente que investigue las necesidades reales de cualquier votante, y le proponga planes concretos, reales. –Lo que les facilitaría el cumplimiento de sus promesas–.

El despliegue de recursos humanos, económicos y sociales, da para regalitos, detallitos y chacharas que nadie necesita, son pagados con los impuestos de los que trabajamos y crean la sensación de me debes tu voto. Hasta aquí, podríamos decir que eso es lo clásico, sin embargo qué sucede cuando se pretende amagar al votante con una despensa electorera.

¡Despensas que salen del presupuesto, en el que se chantajea a madres solteras y personas de la tercera edad!

De verdad un candidato cree que dando un placebo temporal, para obtener la ilusión de que les importamos, con ello compran la conciencia de quienes la reciben, no sabemos ya, como son ellos. Y ahora se atreven a hacerte firmar un formato con nombre, dirección y teléfono, prometiéndole un voto al candidato.

Sólo puedo decir ¡NO!

A todos los que alguna vez se vieron comprometidos con este tipo de acciones, y a quienes les llegarán de esa manera, así los tengan con huellas dactilares y grabaciones de promesa de voto, por haber recibido una despensa, les recuerdo que su voto es LIBRE, SECRETO y NADIE puede presionarles para absolutamente nada.

¿Qué nos pueden hacer? ¡Nada! ¿Qué les podemos hacer nosotros? Mucho, comenzando por denunciarlos. Todas estas despensas están comprometidas hasta julio, para eso les alcanza el presupuesto, y después Si te vi no me acuerdo.

Que las madres solteras y adultos mayores ya se convirtieron en rehenes de los partidos políticos, sí. Que dan ayudas, despensas y apoyos, sí. Pero no es de su bolsa.

Y esté el partido que esté, votes nulo, votes por quien votes, ese dinero siempre va a estar ahí. No es por un candidato que el mexicano paga impuestos, es por obligación, y ellos, por obligación, deben servir.

A mi denme certidumbre, seguridad, empleo, progreso y prosperidad, no una despensa con productos de pésima calidad que no sirve para nada cuando, al salir a la calle no puedo caminar ni vivir en paz.

Ahora primero me cumplen y luego les doy lo que tanto les interesa, sólo cada trienio y sexenio. Y como nadie ha sido capaz de dar lo que los ciudadanos necesitamos, mi voto pensado, no lo merece nadie.